El Monasterio
El Monasterio —¡Por el amor del Cielo, escuchad! —exclamó la señora Elspeth, que temblaba de miedo al ver que se suscitaba una querella—. Cristián, este fraile es el padre Eustaquio ¡el subprior de la abadÃa! Reverendo padre, es Cristián de Clint-hill, el jefe de los jack del laird de Avenel.
—¡Estáis al servicio de Julián Avenel —dijo el subprior dirigiéndose al caballero—, y habláis con tan poco respeto a un hermano de la abadÃa a la que tanto debe vuestro señor!
—Y desea deberle más aún —contestó Cristián—; pues, habiéndose enterado de que su cuñada, la viuda de Gualterio Avenel se encontraba muy grave, me ha encargado que comunique al padre abad que su intención, en caso de que muriese, era celebrar los funerales en la abadÃa, a donde se propone llegar con veinte caballeros y algunos amigos, a pasar tres dÃas y tres noches a costa de la comunidad. Avisa con antelación para que se hagan los debidos preparativos.