Ivanhoe
Ivanhoe —Eres muy listo —indicó el prÃncipe con una risa aduladora, coreada por sus seguidores—. Pero, hija o esposa, será honrada según su belleza y sus méritos requieren. ¿Quién se sienta en este lugar? —paseó la mirada por las gradas—. ¡Miserables sajones repantigados a placer! ¡Que se aparten! ¡Que se apretujen y abran paso a mi prÃncipe de los usureros y a su encantadora hija! Haré que los villanos comprendan que deben compartir la sinagoga con aquéllos a quienes verdaderamente pertenece.