Ivanhoe
Ivanhoe Habiendo expresado sus propósitos pacíficos, los campeones se alinearon en el extremo opuesto del palenque mientras los mantenedores, abandonando sus respectivos pabellones, montaban sus corceles y, capitaneados por Brian de Bois-Guilbert, descendían de la plataforma y encaraban individualmente al caballero que había tocado su escudo.
Al toque de clarines y trompetas, arremetieron los unos contra los otros a pleno galope, y tan superior fue la habilidad o la suerte de los mantenedores, que los contrincantes de De Bois-Guilbert, Malvoisin y Front-de-Boeuf rodaron por el suelo. El antagonista de Grantmesnil, en vez de dirigir la punta de la lanza contra el escudo o el penacho de su enemigo, la desvió tanto que la rompió contra el cuerpo de su oponente…, acción juzgada más inhábil que el ser desmontado, ya que esto podía suceder por accidente, mientras que lo otro evidenciaba torpeza y carencia de destreza en acoplar el manejo de la lanza y el dominio de la cabalgadura. Unicamente el quinto caballero mantuvo en alto el honor del equipo, enfrentado al caballero de la Orden de San Juan. Ambos partieron sus lanzas limpiamente, sin ventaja por ningún bando.