Ivanhoe
Ivanhoe Este personaje calzaba el mismo tipo de sandalias que su compañero, pero en vez de llevar las piernas enrolladas en cuero, llevaba una especie de botines, uno de los cuales era rojo y el otro amarillo. Se cubría también con un bonete provisto con algunas campanillas como las que llevan los halcones amaestrados; éstas sonaban al menor movimiento de su cabeza y como difícilmente se estaba quieto, los tintineos eran continuos. La parte superior del bonete estaba formada por una banda de cuero rígido y recortado en puntas, como si fuera una corona; de su interior sobresalía una especie de bolsa prolongada que caía sobre su hombro como un anticuado gorro de dormir. Allí habían sido cosidas las campanillas, lo cual, como también la forma de su tocado y la expresión entre necia y sarcástica de su rostro, era suficiente para catalogarlo como perteneciente a la casta de los bufones domésticos que mantenían los ricos para aliviar las largas horas de tedio en sus mansiones. Como su compañero, también llevaba una bolsa sujeta al cinturón; pero carecía de cuerno y de cuchillo, probablemente por considerársele perteneciente a una clase a la que no se pueden confiar herramientas afiladas. En su lugar, iba equipado con una especie de espadín de madera parecido al que emplea en escena Arlequín para cometer sus travesuras.