Ivanhoe
Ivanhoe El comportamiento y la mirada de estos dos hombres se diferenciaba aún más que su aspecto externo. La expresión del porquerizo era triste y preocupada. Encorvado, con aire de derrota, se le podÃa juzgar como un ser apático si no fuera por la intensidad del fuego de sus ojos enrojecidos y que anunciaban, bajo la aparente capa de triste abandono, una conciencia despierta bajo la opresión a que estaba sometido y una voluntad de resistencia. Por otra parte, la mirada de Wamba indicaba, como es normal en su casta, una especie de curiosidad caprichosa y una acuciante impaciencia. A todo esto se añadÃa una gran autosatisfacción con respecto a su posición en la vida y a su propio aspecto exterior. MantenÃan un diálogo en anglosajón, el cual, como ya dejamos apuntado, era hablado por las clases inferiores, excepción hecha de los soldados normandos y de los servidores más allegados a los grandes nobles feudales.
Sólo inconvenientes reportarÃa al lector dar sus palabras en versión original, por lo que hemos hecho una traslación al idioma moderno:
—¡Caiga la maldición de san Withold sobre estos cerdos del infierno! —dijo el porquerizo después de hacer sonar el cuerno estruendosamente para reunir a la piara en desbandada.