Ivanhoe
Ivanhoe —Yo lo arreglaré por los dos —replicó Front-de-Boeuf—. Colgarán de la misma horca a no ser que su amo y ese jabalà de Coningsburgh quieran pagar por sus vidas. De lo último que se desprenden es de sus riquezas; también tendrán que llevarse consigo al enjambre que asedia al castillo, firmar una renuncia a sus pretendidos privilegios y vivir como siervos y vasallos; afortunados serán si en el nuevo mundo que estamos construyendo pueden conservar el privilegio de respirar por las narices. Id —ordenó a diez de sus sirvientes—, traedme al verdadero Cedric y por esta vez perdono vuestro error, con más motivo porque es muy natural que confundierais a un loco con un caballero sajón.
—¡Ay! Sin embargo —dijo Wamba—, vuestra caballeresca excelencia encontrará más locos que caballeros entre nosotros.
—¿Qué quiere decir este bribón? —dijo Front-de-Boeuf mirando a sus servidores, los cuales temblaban de preocupación. A ellos no se les escapaba que de no ser Cedric el que se encontraba en mi presencia, no habÃa modo de averiguar lo que se habÃa hecho de él.
—¡Por todos los santos de los cielos! —exclamó De Bracy—. Debe haber escapado disfrazado de monje.