Ivanhoe
Ivanhoe —Ni un ochavo —contestó el pobre Wamba—, y en cuanto a colgarme de los pies, dicen que mi cerebro ha ido a su aire desde que me pusieron el primer gorro; asà que, poniéndome boca abajo, puede que mis sesos vuelvan a su sitio.
—¡Santa Genoveva! —dijo Front-de-Boeuf—. ¿A quién tenemos aqu�
Y de un manotazo arrebató la capa de Cedric y apareció la cabeza del bufón, destacándose en su cuello el collar de plata que ponÃa de manifiesto su condición de siervo.
—¡Giles! ¡Clement! ¡Perros hijos de perra! —exclamó el furioso normando—. ¿A quién me habéis traÃdo?
—Creo que podré decÃrtelo —dijo De Bracy que acababa de entrar en la sala—. Éste es el payaso de Cedric que tan cómico pleito tuvo con Isaac de York sobre la preferencia de sitio.