Ivanhoe
Ivanhoe —Que Vuestra Majestad no confÃe más en mà si no lo hice —contestó el jefe de los exploradores—. Uno procede de Hexhamshire y es capaz de seguir el rastro de los ladrones Tynedale y Teviotdale como el galgo rastrea al ciervo herido. El otro se ha criado en Yorkshire y ha hecho vibrar la cuerda de su arco en el mismo Sherwood; conoce cada claro y cada vereda, monte bajo y fragosidad que pueda haber desde aquà a Richmond.
—Está bien. ¿Salió ya con ellos Waldemar?
—Al instante —dijo Bardon.
—¿Con qué compañÃa? —preguntó Juan descuidadamente.
—Broad Thoresby va con él y Wetheral, al que por su crueldad llaman Stephen Corazón de Acero. Además van tres hombres de armas del norte y que formaban parte de la partida de Ralph Middleton. Son conocidos como las lanzas de Spyinghow.
—Está bien —dijo el prÃncipe Juan, y añadió después de una pausa—: Bardon, importa mucho que vigiles de cerca a Maurice De Bracy…, sin que se dé cuenta, claro. Y haznos conocer sus movimientos de tanto en tanto, además de informarme con quién y de qué habla. No fracases en esto, tu cabeza responde.
Hugh Bardon se inclinó al retirarse.