Ivanhoe
Ivanhoe —Tiene que ser encontrado el fundamento, Albert —replicó Mont-Fitchet—. Tiene que haberlo, ¿me has entendido, Albert?
—SÃ, claro —dijo el preceptor—. Y no es que tenga escrúpulos siempre que redunde en bien de la Orden; pero disponemos de poco tiempo para preparar adecuadamente nuestra maquinación.
—Malvoisin, es absolutamente necesario que todo salga bien —dijo Conrade—. Será en beneficio de la Orden y tuyo. Este preceptorio de Templestowe es muy pobre; el de Maison-Dieu vale el doble. Ya sabes la influencia que tengo sobre el viejo jefe…, busca a aquéllos que sirvan para llevar eso adelante y ya eres preceptor de Maison-Dieu en la fértil región de Kent. ¿Qué dices?
—Entre los que vinieron aquà con Bois-Guilbert hay dos individuos a quienes conozco bien; han sido criados de mi hermano Philip y de su servicio pasaron al de Front-de-Boeuf. Puede que sepan algo acerca de las brujerÃas de esta mujer.
—Anda, búscalos al momento. Y no te preocupes si un besante o dos les ha de ayudar a agudizar la memoria. No los ahorres.
—Por un solo cequà jurarÃan que la madre que les albergó en el vientre era una hechicera —dijo el preceptor.