Ivanhoe

Ivanhoe

🎯 ¿Cansado de los anuncios?
Elimínalos ahora 🚀

Varios individuos fueron llamados para atestiguar los peligros que Bois-Guilbert había padecido al querer salvar a Rebeca del castillo en llamas y el total olvido de su propia seguridad mientras atendía a la de ella. Los hombres dieron testimonio con la habitual exageración de las mentes primitivas que han sido excitadas por algún hecho poco usual. Su natural predisposición para lo maravilloso se exacerbaba con la satisfacción de que su declaración parecía complacer a la eminente persona ante la cual la hacían. Así, los peligros a los que se había enfrentado Bois-Guilbert, ya grandes de por sí, en el relato se hicieron portentosos. La actitud del caballero para salvar a Rebeca, y después para defenderla, se exageró hasta sobrepasar los límites no ya de la discreción, sino también del más fantástico celo caballeresco. Se puso de relieve, también, la ciega obediencia a cuanto ella decía, aunque fuera pronunciado en tono desabrido y severo; fue descrito todo de tal modo, que en un hombre altanero como el templario pareció casi antinatural.







👉 Descargar el audiolibro GRATIS en Amazon
Reportar problema / Sugerencias

eXTReMe Tracker