Ivanhoe
Ivanhoe —Has hablado bien, hermano Albert —dio Beaumanoir—. Tu intención era buena, desde el momento que intentabas detener a tu descarriado hermano en su carrera de locuras insensatas. Pero tu conducta fue equivocada, como la de quien intentara detener a un corcel desbocado y le cogiera del estribo en vez de hacerlo por la brida, con lo cual saldrÃa herido en lugar de conseguir su propósito. Los piadosos fundadores nos han prescrito el rezo de trece padrenuestros por maitines y otros nueve a la hora de vÃsperas; doblarás estos servicios. Tres veces a la semana pueden los templarios comer carne; pero tú guardarás abstinencia durante los siete dÃas. Todo esto durante las próximas seis semanas, y tu penitencia estará cumplida.
El preceptor de Templestowe se inclinó con una hipócrita mirada de sumisión, y volvió a su sitial.