Ivanhoe
Ivanhoe —Es la llamada de Malvoisin —dijo Miller, saltando y agarrando el arco.
El fraile dejó caer la jarra y cogió su partesana. Wamba se detuvo en seco justo en la mitad de una frase ingeniosa, y se llevó la mano al cinto. Todos los demás fueron a las armas.
Los hombres que llevan un modo de vida tan precario cambian rápidamente de humor, y del banquete pasan sin esfuerzo al combate. Para Ricardo, el cambio suponía aumentar todavía más su diversión, Requirió su yelmo y las partes más pesadas de su armadura, de las cuales se había despojado, y mientras Gurth le ayudaba a vestirse le fue dictando a Ivanhoe órdenes expresas para que no interviniera en la refriega bajo pena de caer en desgracia, ya que suponía que el combate estaba próximo a tener lugar.
—Has luchado por mí cien veces, Wilfred, y yo he sido testigo. Hoy sólo debes observar cómo Ricardo pelea por su amigo y súbdito.
Mientras, Robin Hood había mandado a varios de sus adictos en varias direcciones en misión de reconocimiento, y cuando vio que la reunión efectivamente se había disgregado, se acercó a Ricardo, que ya estaba completamente armado, y doblando una rodilla pidió el perdón de su soberano.