Ivanhoe
Ivanhoe —Yo le arresto —replicó el caballero—. Yo, Henry Bohun, conde de Essex y alto condestable de Inglaterra.
—Y arresta a Malvoisin —dio el rey alzando su visor— por orden de Ricardo Plantagenet, aquà presente. Conrade Mont-Fitchet, suerte tienes de no ser súbdito mÃo. Pero tú, Malvoisin, morirás con tu hermano antes de que el mundo haya envejecido otra semana.
—Me opongo a tu condena —dijo el gran maestre.
—Templario orgulloso —dijo el rey—. No podrás, ¡levanta la vista y contempla cómo flota en tus torreones el real estandarte de Inglaterra, en lugar en la bandera del Temple! Sé cuerdo, Beaumanoir, y no ofrezcas una resistencia descabellada. Tu mano está en la boca del león.
—Apelaré a Roma contra ti —dijo el gran maestre— por usurpación de las inmunidades y privilegios de nuestra Orden.
—Asà sea —dijo el rey—. Pero en tu propio provecho no me acuses de usurpación en estos momentos. Disuelve el capÃtulo y sal con tus seguidores hacia el preceptorio más próximo, si puedes encontrar alguno que no haya sido escenario de traicionera conspiración contra el rey de Inglaterra. O, si lo prefieres, quédate a compartir nuestra hospitalidad y sé testigo de nuestra justicia.