Quintín Durward

Quintín Durward

🎯 ¿Cansado de los anuncios?
Elimínalos ahora 🚀

Capítulo XVIII

Quiromancia

Cuando muchos cuentos alegres y muchas canciones

alegraban el quebrado camino, no nos importaba su longitud.

Mas el quebrado camino, entonces, retornando en una vuelta,

burló nuestros pasos encantados, pues todo fue una ilusión.

Samuel Johnson.

Al atisbo del día, Quintín Durward abandonó su pequeña celda, despertó a los soñolientos criados y, con más cuidado que de ordinario, revisó si estaba todo preparado para el viaje dispuesto para ese día. Bridas y cinchas, monturas y las herraduras de los mismos caballos fueron cuidadosamente inspeccionadas por sus propios ojos para evitar la posibilidad de cualquiera de esos accidentes que, aunque pequeños, a menudo trastornan o interrumpen un viaje. Los caballos también sufrieron su inspección atentamente con el fin de prepararlos convenientemente para un viaje largo, así como para una rápida huida si era necesario.

Quintín entonces regresó a su cuarto, se armó con inusitado detenimiento y se colgó al cinturón la espada, pensando a la vez en un peligro próximo y en su firme determinación de hacerlo frente en la medida de sus fuerzas.


👉 Descargar el audiolibro GRATIS en Amazon
Reportar problema / Sugerencias

eXTReMe Tracker