QuintÃn Durward
QuintÃn Durward Tan pronto fueron circuladas las órdenes oportunas para reunir las fuerzas que habÃan de ser seleccionadas para actuar de auxiliares, Luis fue llamado por su primo para dar consentimiento público a los esponsales del duque de Orleáns e Isabel de Croye. El rey accedió con un gran suspiro y pidió a continuación que se celebrase una pequeña consulta fundada en la necesidad de que el duque expusiese sus deseos.
—Este detalle no ha sido olvidado —dijo el duque de Borgoña—, Crèvecoeur ha notificado la noticia a monsieur y Orleáns, y le encuentra (extraño es decirlo) tan poco afecto al honor de casarse con una novia de estirpe real, que ha accedido a la propuesta de matrimonio con la condesa de Croye, considerándola como la proposición más amable que un padre podÃa hacer a su hijo.
—Es muy desagradecido y desagradable —dijo Luis—; pero todo será como quieras si logras que se verifique la boda con consentimiento de ambos.