Robin Hood
Robin Hood El soldado se echó a reÃr ruidosamente.
—Eres el mayor fanfarrón de la tierra, señor forastero —dijo el soldado—, y si no quieres que añada a este calificativo el de cobarde, lucharás conmigo.
—Ya que asà lo deseáis, lo haré de todo corazón, maese Geoffroy. Pero antes de daros la prueba de mi fuerza, permitidme decir algunas palabras a mi compañero. Hecho esto, prometo utilizar mi tiempo en corregiros buenamente de vuestro defecto de impudicia.
—¡Pero no te vayas! —pidió Geoffroy con sorna.
Los presentes se echaron a reÃr.
Herido en lo más vivo por esta insolente suposición, Pequeño Juan se fue hacia el soldado.