Robin Hood
Robin Hood —Si yo fuese normando —dijo el joven encolerizado—, obrarÃa asÃ: pero soy sajón. Si no acepté inmediatamente tu belicosa oferta, fue por bondad. ¡Pues bien! ya que te burlas de mis escrúpulos, estúpido charlatán, ya que me alivias de toda conmiseración para contigo, llama al dueño, paga tu cerveza y pide vendas, pues tan cierto como llamas cabeza a la torpe prominencia que se balancea entre tus dos hombros, tendrás necesidad de ellas inmediatamente. Querido RobÃn —dijo Pequeño Juan reuniéndose con su amigo—, id a la casa de Grace May, donde sin duda encontraréis a Hal. SerÃa peligroso para vos y, sobre todo, muy comprometedor para la salvación de Will, que fueseis reconocido por algún servidor del castillo. Tengo que responder a la intempestiva bravata de este soldado; la respuesta será corta y buena, estad seguro; ahora, poneos al abrigo de cualquier encuentro molesto.
RobÃn obedeció de mala gana las prudentes recomendaciones de Pequeño Juan, pues hubiese sido para él muy placentero el presenciar una lucha en la que su amigo debÃa triunfar con facilidad.
Cuando RobÃn desapareció, Juan volvió a entrar en la posada.Los bebedores habÃan aumentado considerablemente, pues la noticia de un enfrentamiento entre Geoffroy el Fuerte y un forastero que no le desmerecÃa en vigor ni audacia se habÃa propagado ya por el pueblo y habÃa atraÃdo a los aficionados a este tipo de combate.