Robin Hood

Robin Hood

🎯 ¿Cansado de los anuncios?
Elimínalos ahora 🚀

—Pues bien, hay por encima una abertura lo bastante ancha como para que pueda entrar el aire y la luz; por debajo, una puerta baja.

—Ya veo. ¿Y está dentro el muchacho pelirrojo?

—Sí, para su desgracia.

—Pobre diablo, es triste, ¿no es cierto, maese Geoffroy?

—Amigo —dijo Geoffroy—, permitidme dejaros solo durante unos instantes, tengo deberes que cumplir; si deseáis recorrer el castillo, tenéis permiso para ello, y si por casualidad os preguntan, dad la contraseña que es «de buena gana» y «honradamente», sabrán que sois un amigo.

—Os lo agradezco, amigo Geoffroy —dijo Pequeño Juan con agradecimiento.

«Pronto tendrás que agradecerme más ¡perro sajón! —gruñó Geoffroy saliendo de la habitación—. Este campesino me toma por uno de sus semejantes; soy normando, un verdadero normando, y le demostraré que Geoffroy el Fuerte no es vencido impunemente. ¡Maldito! Hiciste doblegarse ante ti a un hombre que nunca sintió sobre sí el bastón de un adversario; te arrepentirás de tu imprudencia, estáte tranquilo».

Y rumiando así, Geoffroy pensaba hacer méritos ante el barón por su vigilancia y vengarse al mismo tiempo de Pequeño Juan.

Una vez sólo, nuestro amigo Juan reflexionó.


👉 Descargar el audiolibro GRATIS en Amazon
Reportar problema / Sugerencias

eXTReMe Tracker