Robin Hood
Robin Hood —Huntingdon es nuestro lugar de nacimiento, y lo dejamos apenas hace unos dÃas. La historia de RobÃn, buen guardabosque, podrÃa ser cierta, pero lo dudo. Ningún gentilhombre de Huntingdon murió en NormandÃa en la época del nacimiento de este niño, y jamás oà decir que un miembro de las nobles familias del condado se casara con una francesa plebeya y pobre. A mi regreso a Huntingdon me informaré minuciosamente y me esforzaré por descubrir a la familia de RobÃn; mi hermana y yo le debemos la vida, ¡quiera el cielo que lo logremos y le paguemos asà la deuda sagrada de un eterno agradecimiento!
—Nos extraviamos al atravesar el bosque de Sherwood para ir a Nottingham —añadió Allan Clare— y cuento con ponerme nuevamente en camino mañana por la mañana. ¿QuerrÃas ser mi guÃa, querido RobÃn? Mi hermana permanecerá aquà confiada a los buenos cuidados de vuestra madre y nosotros volveremos al anochecer. ¿Está lejos de aquà Nottingham?
—Aproximadamente doce millas —respondió Gilbert—; un buen caballo no tarda ni dos horas en hacer el viaje.