Robin Hood
Robin Hood —Vamos, padre, bajad para que nos despidamos.
Muy a su pesar Gilbert descendió.
Despidió inmediatamente a RobÃn, Allan y el monje; Mariana y Margarita debÃan acompañarles hasta cierta distancia de la casa para animarse con un paseo matinal; Lincoln fue enviado a Mansfeldwoohaus con un pretexto cualquiera, y el padre Eldred aprovechó la ocasión para visitar el pueblo; al final del dÃa volverÃan a reunirse todos.
—Ahora estamos solos, habla, te escucho —dijo Gilbert sentándose a la cabecera de Ritson.
—No te contaré, hermano, todos los crÃmenes, todas las acciones monstruosas de las que soy culpable. Ya sabes que dejé Mansfeldwoohaus hace veintitrés años para entrar al servicio de Felipe Fitzooth, barón de Beasant. Este tÃtulo habÃa sido otorgado a mi señor por el rey Enrique en pago a los servicios prestados durante la guerra con Francia. Felipe Fitzooth era el hijo pequeño del viejo conde de Huntingdon, el cual murió mucho antes de mi entrada en esta casa, dejando sus bienes y su tÃtulo a su hijo mayor, Robert.