Memorias de un burro

Memorias de un burro

🎯 ¿Cansado de los anuncios?
Elimínalos ahora 🚀

ISABEL.- Todo por culpa de Cadichón. ¿Y te acuerdas de las bribonadas que le hacía a su antiguo amo, según nos han contado? Se le comía las verduras, le chafaba los huevos, le manchaba la ropa… No se le puede querer.

Isabel y Enrique se levantaron y continuaron el paseo. Por de pronto me enfadé y anduve discurriendo una pequeña venganza; pero luego pensé que tenían razón.

Siempre me había vengado, ¿y para qué me había servido esto? Para ser un desgraciado.

Cuando rompí brazo y dientes a mi antigua dueña, si me hubiesen atrapado, me hubieran medio matado de una paliza.

Hice mil picardías al otro amo, que fue bueno para mí, en tanto que no me volví holgazán y malo; después, me maltrató.

Cuando Augusto mató a mi amigo Medor, no reflexioné que fue por torpeza y no por mala idea. Si era tan estúpido, no era culpa suya, y por la mía estuvo casi a la muerte.

¡Y muchas menudas maldades que no he referido!

Con todo esto, lo que conseguí fue verme solo. Nadie venía a consolarme ni a acariciarme.

“¿Qué hacer? –me decía a mí mismo tristemente-. Si pudiera hablar, prometería ser bueno y manso de aquí en adelante…; pero no puedo, porque no hablo”


👉 Descargar el audiolibro GRATIS en Amazon
Reportar problema / Sugerencias

eXTReMe Tracker