Memorias de un burro

Memorias de un burro

🎯 ¿Cansado de los anuncios?
Elimínalos ahora 🚀

- ¡Pobre Cadichón! ¡Ya ves lo que has hecho! Ya no puedo montarte; mis papás temen que me tires al suelo. Adiós, pobre Cadichón, no tengas pena, que te quiero siempre.

Y se fue despacio, seguido del cochero, que le decía:

- Cuidado, no te acerques a Cadichón; te morderá y morderá al borriquito, porque es más malo que arrancado.

- No lo ha sido nunca conmigo, ni lo será –respondió Santiago.

69

70

Pronto los pedí de vista y me quedé en el mismo sitio, abismado en mi dolor. Lo que lo redoblaba era la imposibilidad de dar a conocer mi arrepentimiento y mis buenas resoluciones.

No pudiendo soportar el horrible peso que oprimía mi corazón, eché a correr sin saber adónde iba. Corrí mucho tiempo, rompiendo vallas, saltando fosos, atravesando ríos; sólo me detuve ante un muro que no podía franquear.

Miré en torno mío. ¿Dónde estaba? Creí reconocer el lugar, pero sin poder localizarlo enteramente. Estaba sudando a mares; había corrido muchas horas, a juzgar por la marcha del sol. Di la vuelta a la esquina del muro, y retrocedí con sorpresa y espanto. Me encontraba a dos pasos de la tumba de Paulina.


👉 Descargar el audiolibro GRATIS en Amazon
Reportar problema / Sugerencias

eXTReMe Tracker