Memorias de un burro

Memorias de un burro

🎯 ¿Cansado de los anuncios?
Elimínalos ahora 🚀

AUGUSTO.- Yo corrí para ir en vuestra busca, pero los malditos perros corrieron detrás de mí, cuando en éstas, Cadichón agarró por el pellejo del lomo al más grande y lo sacudió, mientras yo trepaba al árbol; el otro saltó detrás y me agarro de la ropa, y me hubiera hecho pedazos si Cadichón no me hubiese defendido también; lanzó al aire al primer perro, que fue a caer, todo ensangrentado, algunos pasos más lejos; cogió por el rabo al que me atarazaba, que me soltó al punto; después de arrojarlo a 83

84

distancia, se volvió y le arreó una coz que ha debido de romperle los dientes. Los dos perros se han escapado aullando, y yo iba a bajar del árbol cuando habéis vuelto.

Admiraron mucho mi valor y me acariciaron y aplaudieron.

SANTIAGO.- (Con aire radiante.) Ya veis que Cadichón se ha vuelto bonísimo y yo lo quiero más que nunca. ¿Verdad, Cadichón, que seremos siempre buenos amigos?

Yo contesté con un rebuzno alegre; los niños se rieron y volvieron a su almuerzo. Magdalena sirvió su café con leche.

SANTIAGO.- ¡Oh, qué rico está!

LUIS.- Yo quiero más.

ENRIQUETA Y JUANA.- Y yo. Y yo también.


👉 Descargar el audiolibro GRATIS en Amazon
Reportar problema / Sugerencias

eXTReMe Tracker