Memorias de un burro
Memorias de un burro AUGUSTO.- (Llegando.) ¿Qué es lo que queréis ir a buscar con Cadichón, amigos?
- Cañas para pescar. ¿Tienes tú, Augusto?
AUGUSTO.- No, pero no hay que ir a buscarlas tan lejos; con un cuchillo haremos todas las que queramos.
ENRIQUE.- ¡Es verdad! ¿Cómo no se nos había ocurrido?
AUGUSTO.- Vamos pronto a cortarlas al bosque. ¿Tenéis cortaplumas? Yo tengo el mío en el bolsillo.
PEDRO.- Yo tengo uno muy bueno, que me trajo Camila de Londres.
ENRIQUE.- Y yo también, el que me dio Magdalena.
SANTIAGO.- Y yo también tengo el mío.
LUIS.- Y yo.
AUGUSTO.- Pues vamos. Vosotros pelaréis la corteza y arrancaréis las ramas pequeñitas.
- Y nosotras, ¿qué hacemos entre tanto? –Preguntaron Camila, Magdalena e Isabel.
- Haced preparar todo lo que hace falta para pescar; el pan, los gusanos y los anzuelos.
Y todos se dispersaron, cada cual a lo suyo.
Yo me dirigí despacito al estanque, y esperé más de media hora la llegada de los niños.
86
87