Memorias de un burro

Memorias de un burro

🎯 ¿Cansado de los anuncios?
Elimínalos ahora 🚀

-Es el médico de los caballos. Ya lo decía yo. Este pobre burro estaba muy hambriento, y además sofocado de correr tanto en el concurso. Había que darle poca avena, sólo hierba para refrescarse…

-¡Ay Dios mío! ¡Dios mío!... Mi pobre Cadichón va a morirse… ¡Y yo tendré la culpa! –dijo el pobre pequeño sollozando.

-No, no se va a morir por eso, pero habrá que sangrarlo.

-Le harán mucha pupa… -replicó Santiago sin dejar de llorar.

-No; vas a ver. Lo voy a sangrar yo, en lo que viene el veterinario.

-¡No quiero verlo! –exclamó Santiago escapándose-. Estoy seguro de que le harás daño…

Y salió corriendo.

Bouland cogió una lanceta, la apoyó en una vena de mi cuello, dio un pequeño martillazo y la sangre brotó al punto. Esto me alivió; ya no me ahogaba y pronto pude levantarme.

Me puse mejor, pero no del todo curado; tardé cerca de ocho días en restablecerme.

Santiago y Juana me cuidaron con una bondad que nunca olvidaré. Venían varias veces al día; me traían hojas de lechuga, coles, zanahorias, patatas asadas con sal…


👉 Descargar el audiolibro GRATIS en Amazon
Reportar problema / Sugerencias

eXTReMe Tracker