Memorias de un burro
Memorias de un burro -Y veis, hijos mÃos –dijo el papá de Pedro y de Enrique-, adónde lleva la presunción; es decir, la creencia en un mérito que no se posee. Habéis despreciado nuestros consejos y habéis sido causa de la muerte del pobre Medor. Se ve, después de esto, que sois aún demasiado chicos para cazar. Ya veremos dentro de un año o dos.
Pedro y Enrique bajaron la cabeza sin replicar, y volvieron a casa tristemente.
Los niños quisieron enterrar por sà mismos, en el jardÃn, a mi desgraciado amigo, cuya historia os voy a referir.