Memorias de un burro

Memorias de un burro

🎯 ¿Cansado de los anuncios?
Elimínalos ahora 🚀

-Entonces, acepto, mi buen Medor –le contesté-, porque te quiero, y te confieso que este pan me hace mucho bien, porque perezco de hambre.

Y me comí el pan de Medor, que miraba con alegría cómo me lo zampaba. Me sentí fortalecido por esta inesperada merienda, y se lo dije a Medor, para que viese mejor mi agradecimiento; resultó que todos los días me traía el mendrugo más gordo de los que le daban.

Por la noche se venía a acostar cerca de mí, bajo el árbol que yo escogía para dormir; entonces hablábamos sin que nadie nos oyese. Nosotros, los animales, no pronunciamos palabras como los hombres, pero nos comprendemos por otros signos, movimientos de cabeza, orejas y cola, y charlamos entre nosotros como las personas.

Un día lo vi llegar triste y abatido.

-Amigo mío –me dijo-; temo no poder traerte ya más pan; los amos han decidido que soy ya bastante grande y debo estar atado todo el día, soltándome sólo por la noche.

Además, la dueña ha prohibido a los chicos que me den pan; quiere alimentarme ella misma, para convertirme en un buen perro de guarda.


👉 Descargar el audiolibro GRATIS en Amazon
Reportar problema / Sugerencias

eXTReMe Tracker