Tratados morales
Tratados morales Múdese al contrario esta liberalidad del tiempo, y por una y otra parte sea combatido el ánimo, ya con varios acometimientos, sin que haya un instante sin quejas; que no por eso, metido entre miserias, me llamaré desdichado, ni maldeciré el día: porque yo tengo hecha prevención para que ninguno me sea nublado. ¿Cómo ha de ser esto? Porque quiero más templar los gozos que enfrenar los dolores. Diráte Sócrates estas razones: «Hazme vencedor de todas las gentes y desde el nacimiento del Sol, hasta Tebas, me lleve triunfante el delicado coche de Baco: pídanme leyes los reyes de Persia, que con todo eso, cuando en todas partes me reverenciaren como a Dios, conoceré que soy hombre.»