Azabache
Azabache —No te preocupes, no te preocupes… Haz cuanto puedas y deja lo demás, que un dÃa de éstos todo se arreglará.
No tardó en saberse que Jerry habÃa perdido su mejor cliente, y por qué motivo; la mayorÃa de los cocheros lo llamaron tonto, pero dos o tres lo apoyaron.
Truman declaró:
—Si los trabajadores no hacen respetar sus domingos, pronto no les quedará ninguno; es derecho de todo hombre y de todo animal. Por la ley de Dios y por la de Inglaterra tenemos un dÃa de descanso, y yo digo que debemos atenernos a los derechos que esas leyes nos dan, y conservarlos para nuestros hijos.
—Para ustedes, los creyentes, todo eso está bien —objetó Larry— pero yo seguiré ganándome un chelÃn cada vez que pueda. No creo en la religión, pues no veo que la gente religiosa sea mejor que los demás.
—Si no son mejores, quiere decir que no son religiosos —intervino Jerry—. Lo mismo podrÃas decir que las leyes del paÃs no sirven, porque algunos las quebrantan. Si un hombre da rienda suelta al mal humor, o habla mal de su vecino, o no paga sus deudas, no es religioso, por más que vaya a la iglesia. El que algunos sean falsarios y farsantes no desmienten la religión. La verdadera religión es lo mejor y más real del mundo, y lo único que puede hacer realmente feliz a un hombre, o mejorar el mundo.