Azabache

Azabache

🎯 ¿Cansado de los anuncios?
Elimínalos ahora 🚀

—Bueno, señor, es joven, sí, pero tan responsable como un hombre, fuerte y bien desarrollado, y aunque no ha tenido mucha experiencia para conducir, tiene mano liviana y firme, mirada rápida y es cuidadoso. Estoy completamente seguro de que ningún caballo suyo quedará estropeado por descuidos de su parte.

—Tu palabra será decisiva, John —anunció el amo— ya que Sir Clifford añade en una posdata: «Si pudiera encontrar un hombre entrenado por John, lo preferiría a cualquier otro». Así que, piénsalo James; consulta a tu madre durante la cena, y luego comunícame tu decisión.

Pocos días después de esta conversación, quedó definitivamente establecido que James partiría para Clifford Hall un mes o un mes y medio más tarde, como más conviniera a su amo. Mientras tanto, practicaría conduciendo todo lo posible.

Fue maravilloso ver entonces a cuántos sitios de la ciudad iba el amo el sábado, y por qué extrañas calles nos conducían. No dejaba de ir a la estación ferroviaria en el momento en que llegaba el tren, cuando berlinas y carruajes, carretas y ómnibus, pretendía pasar el puente al mismo tiempo. Cuando sonaba la campana del ferrocarril, ese puente requería buenos caballos y buenos conductores, ya que era estrecho y había un desvío brusco hacia la estación, donde no habría sido difícil chocar si no se andaba con tiento.


👉 Descargar el audiolibro GRATIS en Amazon
Reportar problema / Sugerencias

eXTReMe Tracker