Azabache
Azabache —¿Seis semanas? —repitió James—. ¡Vaya!, pasarán seis meses antes de que pueda serte de utilidad… Te dará mucho trabajo, John.
—Bueno, el trabajo y yo somos buenos amigos; nunca le he temido —rió John.
—Eres un hombre excelente; ojalá llegue a ser como tú —comentó James.