Antonio y Cleopatra
Antonio y Cleopatra que te causaron trastornos. Esto
no digas que pude remediarlo.
CÉSAR
Te escribí. De juerga en Alejandría
te guardaste mi carta y con escarnio
echaste al mensajero sin audiencia.
ANTONIO
Irrumpió allí sin permiso. Yo salía
de un festín con tres reyes y no era el mismo
que por la mañana. Al día siguiente
se lo dije, que es como si le hubiera
pedido perdón. No dejemos que ese tipo
entre en nuestro pleito. Si hay discusión,
bórralo de ella.
CÉSAR
Faltaste a tu juramento,
de lo cual no podrás nunca acusarme.
LÉPIDO
Calma, César.
ANTONIO
No, Lépido; déjale hablar.
El honor es sagrado y, por lo visto,
yo he faltado a él.— Sigue, César:
«Falté a mi juramento…»
CÉSAR
… de prestarme ayuda y armas cuando yo
te las pidiera, y tú me las negaste.