Antonio y Cleopatra
Antonio y Cleopatra por aumentar tan rápido su fama,
a cada instante, perdió el favor de Antonio.
Quien en la guerra hace más que el jefe,
se hace jefe de su jefe, y la ambición,
virtud del soldado, prefiere la pérdida
antes que la ganancia que lo eclipsa.
Yo podrÃa hacer más por el bien de Antonio,
pero le ofenderÃa, y la ofensa
anularÃa mi actuación.
SILIO
Ventidio, tienes esa virtud sin la cual
no habrÃa distinción entre un soldado
y su espada. ¿Escribirás a Antonio?
VENTIDIO
Humildemente le diré lo que hemos hecho
en su nombre, ese mágico grito de guerra;
cómo, con su estandarte y su bien pagada tropa,
hemos expulsado hasta el agotamiento
a la invicta caballerÃa de Partia.
SILIO
¿Dónde está él ahora?
VENTIDIO
Piensa ir a Atenas, adonde llegaremos
antes que él con la urgencia que permita
el peso del botÃn. ¡En marcha, adelante!
Salen.