Antonio y Cleopatra
Antonio y Cleopatra ENOBARBO [aparte]
Para estar seguro, preguntaré a Antonio.
Señor, estás haciendo agua, tanto
que dejaremos que te hundas, pues
tus más amados te abandonan.
Sale.
TIDIAS
¿Quieres que diga a César tus deseos?
Pues él en buena parte desea que le pidan.
Complacido quedaría si de su suerte
te hicieras un bastón en que apoyarte.
Y le caldearía el ánimo saber
que has dejado a Antonio y que te pones
a su amparo de señor universal.
CLEOPATRA
¿Cómo te llamas?
TIDIAS
Me llamo Tidias.
CLEOPATRA
Gentilísimo emisario, transmítele
al gran César que beso su mano victoriosa,
que estoy presta a rendir a sus plantas
mi corona, y allí ante él postrarme.
Dile que de su voz omnipotente
oiré la suerte de esta reina.
TIDIAS
Tu más noble proceder.