Antonio y Cleopatra
Antonio y Cleopatra ¿Cómo te llamas?
PROCULEYO
Proculeyo.
CLEOPATRA
Antonio te mencionó; me dijo que podía
fiarme de ti, mas poco importa que me engañen,
pues la confianza no me sirve. Si tu amo
quiere una reina pedigüeña, dile
que la majestad, si actúa con decoro,
no debe pedir menos que un reino. Si le place
darle a mi hijo el Egipto conquistado,
me dará tanto de lo mío que yo
de rodillas he de agradecérselo.
PROCULEYO
Ten ánimo. Estás
en manos principescas. No temas nada.
Pon tu entera confianza en mi señor:
tanta es su magnanimidad que se desborda
sobre quien la necesita. Permite que le informe
de tu dulce sumisión y verás
a un victorioso que ruega que le ayude a ser bueno
quien le pide clemencia de rodillas.
CLEOPATRA
Te lo suplico, dile
que me someto a su fortuna y que acato
la grandeza que ha adquirido. Cada hora aprendo
lecciones de obediencia y desearía