Antonio y Cleopatra
Antonio y Cleopatra mirarle cara a cara.
PROCULEYO
Se lo diré, mi señora.
Anímate, pues sé que tu dolor
lo deplora su causante.
[Entra GALO con soldados.]
Ya véis lo fácil que es capturarla.
Custodiadla hasta que venga César.
EIRA
¡Soberana!
CARMIA
¡Ah, Cleopatra, Majestad, estás presa!
CLEOPATRA
¡Pronto, manos mías!
[Saca un puñal.]
PROCULEYO
¡Alto, noble dama, alto!
[La desarma.]
No te hagas ese daño: estás
rescatada, no traicionada.
CLEOPATRA
¿También de la muerte,
que libra a nuestros perros de dolencias?
PROCULEYO
Cleopatra, no agravies la largueza
de mi amo quitándote la vida.
Vea el mundo cómo ejerce una nobleza