El Mercader de Venecia
El Mercader de Venecia MENSAJERO
Señora, se ha apeado a vuestra puerta
un joven veneciano, que viene
a anunciar la llegada de su amo,
de quien trae saludos visibles,
es decir, además de palabras galantes,
regalos valiosos. Nunca he visto
emisario de amor tan halagüeño.
Jamás llegó tan grato un día de abril
anunciando al espléndido verano
como este heraldo precede a su señor.
PORCIA
Basta, te lo ruego. Temo
que me digas que es pariente tuyo,
después de esos elogios tan galanos.
Vamos, Nerisa, que ya suspiro por ver
al gentil mensajero de Cupido.
NERISA
¡Sea Basanio, al dios Amor lo pido!
Salen.