El Mercader de Venecia
El Mercader de Venecia GRACIANO
Apostamos mil ducados a que tenemos el primer varón.
NERISA
¿Entramos tan fuerte?
GRACIANO
Si yo no entro fuerte, perdemos la apuesta.—
Pero, ¿quién viene? ¡Lorenzo y su infiel!
¡Y Salerio, mi viejo amigo veneciano!
Entran LORENZO, YÉSICA y SALERIO, mensajero de Venecia.
BASANIO
Lorenzo y Salerio, bienvenidos…
si mi nueva posición en esta casa
me permite acogeros. Querida Porcia,
con vuestra licencia doy la bienvenida
a mis buenos amigos y conciudadanos.
PORCIA
Yo también, mi señor. Sean bienvenidos.
LORENZO
Muchas gracias, señor. No tenía
pensamiento de venir, pero me encontré
con Salerio y, sin que valieran excusas,
me pidió que le acompañase.
SALERIO
Es verdad, y tenía mis motivos.
Antonio se encomienda a vos.