El Mercader de Venecia
El Mercader de Venecia Por mi aval, tres mil ducados.
PORCIA
¿Nada más? Pagadle seis mil
y liquidad el trato; dos veces, tres veces
seis mil, antes que un amigo semejante
pierda ni un cabello por causa de Basanio.
Venid a la iglesia y hacedme vuestra esposa,
y después id a Venecia con vuestro amigo;
pues junto a Porcia nunca yaceréis
con el ánimo inquieto. Tendréis oro
para pagar veinte veces tan mezquina deuda.
Cuando esté pagada, traed a vuestro amigo.
Entre tanto, Nerisa y yo viviremos
como viudas y doncellas. Vamos, venid,
que el día de la boda habéis de partir.
Poned buena cara, acoged a los amigos;
si caro os compré, tendréis mi cariño.
Mas leedme la carta de ese amigo vuestro.
[BASANIO]
«Querido Basanio: Mis barcos se han perdido, los acreedores me hostigan, mi hacienda se consume. Mi trato con el judío ha caducado y, como no viviré después de pagarlo, todas nuestras deudas quedarán saldadas si puedo verte antes de morir. Sin embargo, haz como gustes. Si no te hace venir mi amistad, no lo haga mi carta».
PORCIA
¡Ah, mi amor! Terminadlo todo y partid.