El Mercader de Venecia
El Mercader de Venecia ¡Oh, sutileza, qué modo de ajustar palabras!
Este bobo ha cargado en la memoria
un arsenal de palabras. Sé de muchos
como él, que, en mejor posición,
con todo ese bagaje, por una ocurrencia
se quedan sin tema. Animo, Yésica.
Y ahora, vida mía, dime tu opinión.
¿Qué te parece la esposa de Basanio?
YÉSICA
No sabría expresarlo. Hará bien Basanio
en llevar una vida ejemplar,
pues con esa bendición de esposa
tendrá la dicha del cielo en la tierra,
y, si en la tierra no la mereciese,
en justicia no podría ganar el cielo.
Si dos dioses hicieran una apuesta
y se jugaran dos mujeres terrenales,
una de ellas Porcia, con la otra habría
en juego algo más, pues este pobre mundo
no ha dado su igual.
LORENZO
Tu marido es para ti
lo que ella es como esposa.
YÉSICA
Pues pide también mi opinión.
LORENZO
Después. Primero hay que comer.