El Mercader de Venecia
El Mercader de Venecia ¿Cómo esperas clemencia si no la practicas?
SHYLOCK
¿Qué sentencia he de temer si no hago mal?
Vosotros tenéis esclavos comprados,
que, como vuestros asnos, perros y mulas,
os hacen trabajos serviles y abyectos
porque los comprasteis. ¿Y si yo os dijera?:
«¡Liberadlos! ¡Casadlos con vuestras hijas!
¿Por qué son burros de carga? ¡Que duerman
como vosotros, en blandos colchones
y se deleiten con viandas de las vuestras!».
Vosotros diríais: «Son nuestros». Pues lo mismo
digo yo. La libra de carne que exijo
me ha costado cara. Es mía y la tendré.
¡Ay de vuestra justicia si me la negáis!
Las leyes de Venecia no tendrán valor.
Aguardo la sentencia. ¿Vais a pronunciarla?
DUX
En uso de mi autoridad, aplazaré
la audiencia si no llega Belario,
un sabio doctor, a quien he hecho llamar
para que dé resolución.
SALERIO
Alteza, ahí fuera aguarda un mensajero
que ha llegado de Padua
con una carta del doctor.
DUX