El Mercader de Venecia
El Mercader de Venecia a la tierra. Imparte doble bendición,
pues bendice a quien da y a quien recibe.
Suprema en el poder supremo, sienta
al rey entronizado mejor que la corona.
El cetro revela el poder temporal,
signo de majestad y de grandeza,
que infunde respeto y temor al soberano.
Mas la clemencia señorea sobre el cetro:
su trono está en el pecho del monarca;
es una perfección de la divinidad,
y el poder terrenal se muestra más divino
si la clemencia modera a la justicia.
Conque, judío, aunque pidas justicia,
considera que nadie debiera buscar
la salvación en el curso de la ley.
Clemencia pedimos al rezar[48], y la oración
nos enseña a ser clementes. Te digo todo esto
por templar el rigor de tu demanda.
Si la sostienes, la recta justicia de Venecia
tendrá que condenar al mercader.
SHYLOCK
¡Caigan mis actos sobre mí! Exijo mis derechos:
la sanción y el cumplimiento de mi trato.
PORCIA
¿No puede pagar ese dinero?
BASANIO
Sí: aquí ante este tribunal yo se lo ofrezco,