El Mercader de Venecia
El Mercader de Venecia Un momento: hay algo más.
El contrato no te da ni una gota de sangre:
dice expresamente «una libra de carne».
Conque llévate lo tuyo, tu libra de carne;
mas, si al cortarla viertes una gota
de sangre cristiana, tus tierras y bienes
serán confiscados, según las leyes de Venecia,
en favor del Estado.
GRACIANO
¡Ah, íntegro juez! ¡Toma, judío! ¡Ah, sabio juez!
SHYLOCK
¿Esa es la ley?
PORCIA
Lee el decreto tú mismo:
ya que pides justicia, ten por cierto
que tendrás más justicia de la que deseas.
GRACIANO
¡Ah, sabio juez! ¡Toma, judío! ¡Qué juez tan sabio!
SHYLOCK
Entonces acepto la oferta. Pagadme
tres veces la deuda y soltad al cristiano.
BASANIO
Aquí está el dinero.
PORCIA
Despacio: el judío tendrá toda la justicia.