El Mercader de Venecia
El Mercader de Venecia Conque al suelo, y pide clemencia al Dux.
GRACIANO
Pídele permiso para ahorcarte;
aunque, con todos tus bienes confiscados,
no puedes pagarte ni la soga.
Habrá que ahorcarte a expensas del Estado.
DUX
Para que veas qué distinto es nuestro ánimo,
te perdono la vida antes que lo pidas.
La mitad de tu hacienda pasa a Antonio,
y la otra va al Estado. Tu mansedumbre
podría convertirla en una multa.
PORCIA
La parte del Estado, no la de Antonio.
SHYLOCK
Quitadme también la vida, no la perdonéis.
Me quitáis mi casa al quitar el puntal
que la sostiene; me quitáis la vida
al quitarme los medios con que vivo.
PORCIA
¿Qué merced le dispensáis, Antonio?
GRACIANO
Una soga gratis. Por Dios, nada más.
ANTONIO
Si Vuestra Alteza y todo el tribunal
le eximen de la multa que reemplaza
a la mitad de sus bienes[50], me complacerá