El Mercader de Venecia
El Mercader de Venecia [28] Pitágoras creía en la transmigración de las almas, y es por asociación con esta doctrina por lo que Rosalina dice haber sido una rata en tiempos del filósofo (véase también El mercader de Venecia, IV.i, y nota 47). El que la rata sea irlandesa se explica, al parecer, por la creencia de que en la antigua Irlanda los poetas podían matar a sus enemigos, y en este caso a las ratas, mediante versos satíricos. <<
[29] Es decir, sería como una exploración que llevaría mucho tiempo y la pondría más impaciente. <<
[30] La encina. <<
[31] Alusión a la leyenda amorosa que solía grabarse en los anillos. Véase también El mercader de Venecia, V.i. <<
[32] Exactamente, los que se ponían en las colgaduras baratas que sustituían a los tapices, y que, al igual que las leyendas de los anillos, no eran sino lugares comunes. <<
[33] En la mitología griega, Atalanta era invencible en la carrera. <<
[34] Sobre el nombre original de Jaime véase nota complementaria 1. <<
[35] En algunas ediciones, Parragón dice estas palabras para sí en un aparte. <<
[36] Sobre esta canción véanse nota y partitura en el Apéndice. <<