El Mercader de Venecia
El Mercader de Venecia [22] Recuérdese el final del célebre soneto de Góngora: «… no solo en plata o víola troncada / se vuelva, mas tú y ello juntamente / en tierra, en humo, en polvo, en sombra, en nada». <<
[23] Se desconoce la melodía original. Las referencias al viento y al frío recuerdan las palabras del duque desterrado al comienzo de II.i (véase también la nota complementaria 12). <<
[24] Epíteto de la diosa Diana. <<
[25] La civeta, llamada también gato de algalia. <<
[26] Según la explicación de Collier (véase Knowles), Parragón se entromete antes de tiempo. Al ser injertado como un níspero, cuyo fruto es tardío, altera la naturaleza del fruto y lo hace madurar temprano en vez de tarde. <<
[27] La presencia de una palmera (o una leona: véase IV.iii) en el Bosque de Arden se ha señalado como una de las muchas improbabilidades de la comedia. Puede que Shakespeare la introdujera por su asociación con pinturas y grabados del Edén, o bien siguiendo la convención medieval de llenar los bosques de flora y fauna exóticas. <<