El Mercader de Venecia
El Mercader de Venecia PRÍNCIPE DE MARRUECOS
Os doy las gracias, y por ello
tened a bien conducirme a los cofres,
que pruebe mi fortuna. Por esta cimitarra,
que mató al Sofí[25] y al príncipe persa
que venció en tres batallas al gran Solimán,
rendiré la mirada más severa,
ganaré en valentía al pecho más bravo,
arrancaré los cachorros de las mamas de la osa
y me reiré del león que ruge hambriento
para conquistaros, señora. Pero, ¡ay de mí!
Si Hércules y Licas[26] se juegan a los dados
quién es el mejor, la suerte podría
dar más puntos al hombre más débil;
y si Hércules pierde con su paje,
también yo, sujeto a la ciega Fortuna,
podría perder lo que ganara el inferior
y morir de tristeza.
PORCIA
Debéis correr el riesgo, y si no
renunciáis a elegir, debéis jurar
antes de elegir que, si falláis,
jamás pediréis en matrimonio
a otra mujer. Conque, pensadlo.
PRÍNCIPE DE MARRUECOS
Así sea. Llevadme a mi suerte.
PORCIA