El Mercader de Venecia
El Mercader de Venecia Cierto, se llama Margarita. Y si tú eres Lanzarote, juro que eres hijo de mi sangre. ¡Alabado sea Dios, vaya barba que llevas![27] Tienes más pelo en la cara que mi caballo Dobin en la cola.
LANZAROTE
Entonces es que a Dobin le crece la cola al revés. La última vez que lo vi, seguro que tenía más pelo en la cola que yo en la cara.
GOBO
¡Jesús, cómo has cambiado! ¿Te avienes con tu amo? Le he traído un regalo. ¿Cómo os lleváis?
LANZAROTE
Pues, bien. En cuanto a mí, he decidido fugarme, así que no pararé hasta haber corrido un buen trecho. ¡Menudo judío es mi amo! ¿Y le traéis un regalo? ¡Traedle una soga! Me mata de hambre. Con mis costillas se pueden contar los dedos que tengo. Padre, me alegra que hayáis venido. Hacedle el regalo a un tal maese Basanio, que regala libreas nuevas y regias. Si no le sirvo, estaré corriendo mientras haya tierra. Pero, ¡qué suerte! Ahí viene. Vamos con él, padre, que soy judío si me quedo en casa del judío.
Entra BASANIO con [LEONARDO y] uno o dos acompañantes.
BASANIO