El Mercader de Venecia
El Mercader de Venecia En suma, la verdad es que, como el judÃo me ha tratado mal, yo debo, como mi padre, siendo, según espero, un anciano, os explificará…
GOBO
Aquà traigo un plato de pichones que deseo regalaros, y mi petición…
LANZAROTE
Abreviando: la petición me es impertinente, como os dirá este honrado anciano, que, no es por nada, aunque pobre y anciano, es mi padre.
BASANIO
Que hable uno. ¿Qué deseáis?
LANZAROTE
Serviros, señor.
GOBO
Ese es el maúllo de la cuestión.
BASANIO
Te conozco. Tuyo es el empleo.
De ti me ha hablado hoy tu amo Shylock
y te ha recomendado, aunque poco medrarás
si dejas el servicio de un judÃo rico
y te haces servidor de tan pobre caballero.
LANZAROTE
El viejo refrán se reparte muy bien entre mi amo Shylock y vos, señor: él «es rico» y vos estáis «a bien con Dios».
BASANIO