El Rey Lear
El Rey Lear Palacio del duque de Albania
Entran GONERIL y EDMUNDO.
GONERIL.—Bienvenido seáis, monseñor. Extraño que mi bondadoso marido no se haya adelantado a recibirnos. (Al INTENDENTE.) ¿Dónde está vuestro señor?
EL INTENDENTE.—AquÃ, señora, pero ¡Cuán cambiado! Le he hablado del ejército que acaba de desembarcar, y ha sonreÃdo. Le he dicho que vos venÃais, y ha contestado: ¡tanto peor! Le he informado de la traición de Gloucester y del señalado servicio prestado por su hijo, y me ha tratado de insensato, y me acusa de ser causa de desorden y trastorno general. Lo que deberÃa desagradarle, le encanta, y lo que deberÃa complacerle, le ofende.
